Confiar sin respuestas

Confía en el Señor de todo corazón
y no te apoyes en tu propia inteligencia.
Reconócelo en todos tus caminos
y él enderezará tus sendas.
Proverbios 3:5–6
Reflexionemos juntos
Entender no es un requisito para confiar.
Si lo fuera, la fe sería solo cálculo,
y muchos de nosotros estaríamos constantemente reprobados.
La fe no descansa en nuestra capacidad de comprender,
sino en el carácter fiel de Dios.
Dios no siempre explica.
Pero siempre acompaña.
Nuestro llamado no es descifrar todos los caminos,
sino reconocerlo en ellos.
Obedecer y confiar,
sabiendo que el trabajo decisivo ya fue hecho
por Cristo.
Confiar es soltar la necesidad
de tener todas las respuestas
para poder seguir caminando.
Escribamos juntos
Escribe una pregunta que hoy no tenga respuesta
y entrégala a Dios
sin intentar resolverla.
Oremos juntos
“Señor, gracias porque por gracia tengo vida
y porque caminas conmigo en cada paso.
Ayúdame a seguir confiando
cuando no entiendo lo que sucede.
Recuérdame que nunca has fallado
y que nunca lo harás.”
Deja un comentario