Paz que mira hacia adelante

“Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero esperar lo que ya se ve no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya ve? Pero si esperamos lo que todavía no vemos, en la espera mostramos nuestra constancia.”
Romanos 8:24–25
Reflexionemos juntos
Esperar no es pasividad.
Es confianza activa.
No hay nada más desesperante
que anhelar algo que no llega,
o necesitar algo
sin saber exactamente qué es,
y aun así esperarlo.
La esperanza no se basa en probabilidades,
sino en promesas.
La Cuaresma no termina en muerte.
Termina en resurrección.
Aunque todavía no lo sepas,
Aunque todavía no la veas.
Aunque hoy solo sea espera.
En medio de eso, recuérdate:
«Dios no ha terminado conmigo».
Oremos juntos
“Señor, enséñame a esperar contigo,
no sin Ti.
A esperar dentro de tu abrazo,
de tu palabra y de tus planes,
aunque no los entienda
ni los vea con claridad«.
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