A veces significa ordenar, abrir espacio para más

“Si alguien quiere ser mi discípulo,
que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga…”
Mateo 16:24–25
Reflexionemos juntos
Ayunar no es solamente dejar de comer,
sino de cosas más profundas:
Quitar expectativas irreales,
autoexigencia espiritual,
la necesidad constante de tener claridad ya.
Renunciar no es despreciar la vida,
es reordenarla alrededor de Cristo.
Renunciar es hacer espacio.
Espacio para escuchar la voz de Dios
sin tanto ruido interno.
Espacio para honrar lo que ya no está
y confiar en lo que vendrá.
Espacio para agradecer,
porque aun en la renuncia,
Dios nos sustenta.
Negarse a uno mismo no es desaparecer,
es dejar de ponerse en el centro.
Y en ese desplazamiento,
la vida verdadera comienza a tomar forma.
Escribamos juntos
Escribe una cosa concreta
que vas a dejar de exigirte esta semana.
Oremos juntos
“Señor, que mi búsqueda constante de éxito
no se defina por lo que logro o poseo,
sino por cuánto espacio ocupas Tú en mi corazón.
Líbrame de sueños vacíos
y lléname de tu presencia.”
Deja un comentario